Oviedo (Asturias)

Hola de nuevo... ¿Hay alguien ahí?...

En este año que termina no he tenido mucho tiempo libre, me sabe mal tener el blog "abandonado" prácticamente todo el año, pero por diferentes motivos me ha sido imposible sacar tiempo y otras veces ganas, para postear escapadas. Espero que me perdonéis el parón.

Retomo la publicación con un gran destino imprescindible en nuestra memoria, me refiero a Oviedo, ciudad que se remonta al año 761, una de las más transitadas desviaciones del Camino de Santiago y capital de Asturias.


Sobre la antigua basílica del Salvador y en el terreno que ocupó el primer palacio real, se asienta la catedral. Con numerosas reformas a lo largo de su historia, destacan las del siglo XIII y XIV, responsables del estilo gótico que predomina. La Sala Capitular fue la primera obra gótica de Asturias con su precioso retablo de las Lamentaciones.


Su Cámara Santa fue la capilla real del palacio levantado por Alfonso II y es el único resto de aquel palacio. Las reliquias contenidas en ella, la convierten en el segundo centro de peregrinación ibérica. Traídas desde Toledo para ser protegidas de los musulmanes, el Santo Sudario y trozos de la cruz en la que Jesús fue crucificado, son las reliquias que más atraen a los peregrinos. Además de la Cruz de la Victoria, simbolo de Asturias, y la Cruz de los Ángeles, simbolo de la ciudad de Oviedo.


Sobre una antigua laguna desecada se encuentra la plaza de El Fontan, el rincón más típico de Oviedo, un conjunto monumental formado por el Arco de Zapatos, la Casa de las Comedias y el palacio del marques de San Feliz. Todos los domingos por la mañana se monta un colorido mercadillo de larga tradición, donde podremos comprar antigüedades y artesanía típica.



Caminando por sus calles, descubrimos bellos y cuidados edificios. Y llegando a la calle Uría, edificios con personalidad propia, el Real Hospicio, del siglo XVIII, o el teatro Campoamor, donde se entregan los premios Príncipe de Asturias.




El monte Naranco colindante a la ciudad, atesora dos joyas del prerrománico del siglo IX. Hablamos de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo.

Construido como palacio de recreo para los reyes Astures, Santa María del Naranco también fue usado como iglesia. Tiene planta rectangular y dos pisos, el piso inferior es una cripta con una cámara central y dos a los lados. El piso superior es una gran sala con un bello mirador a ambos lados, desde donde tenemos unas magníficas vistas de la ciudad.




Ascendiendo un poco más por la carretera del monte Naranco, llegamos a la iglesia de San Miguel de Lillo. Un corrimiento de tierras en el siglo XIV destruyó casi por completo el templo, por lo que no se sabe bien como fue exactamente su diseño original. Parece una pequeña iglesia compactada y destaca sus celosías, especialmente la de la ventana del muro sur, tallada en una sola pieza.

Volviendo de nuevo a la ciudad, seguimos de ruta prerrománica visitando San Julian de los Prados. El mayor templo prerrománico del país que conserva el mejor conjunto de pinturas de la Edad Media española.




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2 comentarios:

  1. bueno empezaremos a seguirte después de retomar tu blog.
    A mi me pasa lo mismo, lo tengo bastante abandonado la verdad.
    Me encanta tu blog ya que suelo organizar excursiones y me viene muy bien la información que dejas aquí. Saludos y agradecimientos por compartir tu tiempo.

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  2. Gracias Maribel, muchas veces no hay tiempo, y cuando lo hay... no hay ganas... y un día tras otro, se va acumulando mucho tiempo sin postear...

    Saludos.

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