Este enclave, que abarca los tramos alto y medio del Río Tinto, es único en el mundo, tanto por su belleza cromática como por sus excepcionales condiciones ambientales e históricas. Alrededor del curso alto, se sitúa el mayor yacimiento minero a cielo abierto de Europa. Fue explotado desde los tartesios y sobre todo, por los romanos.
Hoy sabemos que sus aguas rojas se caracterizan por un pH muy ácido, con un alto contenido en metales pesados como hierro, cobre, cadmio o manganeso, además de escasez de oxígeno, lo que en principio son condiciones inadecuadas para el desarrollo de la vida. Sin embargo, desde antes de la aparición del hombre, viven microorganismos en sus aguas, que se alimentan sólo de minerales y se adaptan a este hábitat extremo. Por ello la NASA lo escogió en 2003 como hábitat a estudiar por su posible similitud al ambiente del planeta Marte.
Otra escapada interesante es la gruta de las Maravillas, en Aracena, a unos 35 kilómetros de distancia. Ver mapa más grande
Qué curioso el río Tinto, pues nada, a la lista de cosas por hacer.
ResponderSuprimirUn saludo
Esta escapada te pilla un poquito más lejos que el Ojo Guareña... si cruzas España, ya de paso no te pierdas la Gruta de las Maravillas en Aracena, te vá a encantar.
ResponderSuprimirSaludos.
Woou!, realmente muy fascinante, son unas fotografías espectaculares, gracias por compartirnos tan buen articulo.
ResponderSuprimir