Barrancas de Burujón (Toledo)

Otra interesante escapada de senderismo no lleva hasta Burujón, un pequeño pueblo situado a escasos 20 kilómetros de Toledo capital. Aquí nos encontramos con uno de los más desconocidos y bellos rincones naturales de la provincia toledana: las Barrancas de Burujón.


Un conjunto de cortados y cárcavas de color rojizo, modelado a lo largo de siglos por la erosión del viento y el agua, conforman este bello paraje en el sinuoso cauce del río Tajo. Sus cortados se extienden aproximadamente sobre un kilómetro de longitud y su pico más alto, el Cambrón, supera los cien metros de altura.

Castillo de Vélez Blanco (Almería)

Transitando por el norte de la provincia de Almería no podemos dejar pasar la oportunidad de visitar la localidad de Vélez Blanco, su castillo palacio, catalogado como Bien de Interés Cultural, es una joya del renacimiento castellano con infinidad de elementos decorativos que merece la pena admirar.


Fue mandado construir en 1505 por Pedro Fajardo Chacón, primer marqués de los Vélez y mayor del reino de Murcia. Levantado sobre los restos de una alcazaba árabe donde el último de los reyes nazaritas de Granada, Boabdil, pasó largas temporadas antes de entregar la villa a los Reyes Católicos. Aún se conservan algunos cimientos y un esplendido aljibe árabe.

Niebla (Huelva)

Viajamos a una pequeña localidad andaluza situada a orillas del río Tinto en la provincia de Huelva, hablamos de Niebla, que en tiempos islámicos fue capital de un reino, por eso hoy, prácticamente la totalidad de su casco urbano permanece protegido por murallas árabes.


Niebla era conocida por los árabes como "La Roja", por el color de sus murallas. Cincuenta torres y varias puertas fortificadas (de Sevilla, Embarcadero, Agua, Buey, Socorro y Agujero) forman el cinturón defensivo de más de dos kilómetros de longitud, construido en su gran mayoría en el siglo XII, fue reforzado en el XV con un gran castillo.

Cueva de Pozalagua, Carranza (Vizcaya)

Hoy nos escapamos al municipio más grande de Vizcaya, nos vamos a Carranza, una zona de verdes valles en el límite con Cantabria. En la zona de Peñas de Ranero se encuentra la cueva de Pozalagua, que cuenta con una concentración de estalactitas muy curiosas.


La cueva fue descubierta de forma casual, ya que carecía de comunicación con el exterior. El 28 de Diciembre de 1957 se accedió a ella por primera vez gracias a una explosión de un barreno en la cantera de dolomita contigua, dejando al descubierto una cueva que había estado oculta durante miles de años. La cantera fue cerrada definitivamente en 1976 para no dañar la cueva.

Mallos de Riglos (Huesca)

La erosión de antiguas morrenas glaciares creó estas impresionantes formaciones rocosas que os proponemos admirar, en una buena escapada por tierras del alto Aragón. Riglos es la capital histórica del montañismo español, por sus calles han pasado generaciones de escaladores. Si eres aficionado a la escalada, esta es una escapada imprescindible para ti.


El pueblo de Riglos apenas es un punto blanco junto al río Gállego y a los pies del mallo Pisón. Cuenta con dos iglesias, la iglesia románica de San Martín, que fue levantada en el siglo XII y la ermita de Nuestra Señora del Mallo, construida en el siglo XVII, en la que se veneran dos imágenes románicas: la Virgen del Mallo y la de Carcavilla.

Novelda (Alicante)

Otro buen destino para escaparse por tierras alicantinas es Novelda, ciudad de aspecto y trazado moderno a la orilla del río Vinalopó. Su centro urbano está dibujado por la plaza de España, el edificio del ayuntamiento y la parroquia de San Pedro. En las inmediaciones se encuentra el cerro de la Mola, antiguo emplazamiento de la ciudad, donde podremos visitar el santuario de Santa María Magdalena y el castillo de la Mola.


El santuario de Santa María Magdalena comenzó su construcción en 1918, necesitó de tres fases, para dar por terminada la obra en 1946. Construido sobre el terreno de una antigua ermita, fue costeado por los vecinos y trataron de incorporar el estilo modernista catalán, la imagen de la Sagrada familia de Gaudí viene a tu mente cuando te encuentras frente a la fachada principal. Destacan dos torres laterales de 25 metros de altura culminadas por una cruz pétrea, que también se halla en la cúpula y sobre los arcos superiores de la fachada.